Thursday, March 31, 2011

Too Young to Be in Love

Parece que los americanos no se cansan de fabricar bandas con voz chillonas cantando garage desprolijo. Por eso mismo, desde las zonas más vintage de San Francisco volvieron Hunx and His Punx con su segundo disco. Con el primer disco, Gay Singles (2009), que en realidad fue una recopilación de los single que venía sacando la banda desde hace rato en vinilo, habían conseguido conquistar a varios con su pegadizo garage rockero y popero.

Como todos las bandas garage americanas, se dice que su sonido tiene mucho de rock de los '50s y '60s. Con letras que no pasan más de dos escuchadas sin que te las aprendas por lo menos superficialmente, la banda de Seth Bogart conoce bien lo que se obtiene mezclando un poco de garage rock con coros y pasandosela hablando de chicos. Por lo menos los que venían cargando este segundo disco con un mínimo de expectativa no creo que terminen desilusionados.

Más que muy buenos temas melódicos, Hunx and His Punx no aportan mucho que no sea lo que venimos escuchando de varias bandas del mismo género. Sin embargo, no es ningun nabo y sabe cómo moverse en este territorio rosa. Por momentos se pueden extrañar las canciones Ramoneras del primer disco pero Too Young to Be in Love no deja de ser muy buen disco como para dejarnos cantando hasta la próxima.

#342 - Hunx and His Punx (2011)

Monday, March 28, 2011

The Birth

Stardeath and White Dwarfs es la banda del sobrino de Wayne Coyne, de the Flaming Lips, más conocidos por haber contribuido en la versión de the Dark Side of the Moon con la banda de su tío. The Birth, su primer disco, había aparecido demasiado desapercibido en 2009, culpa que le echo mayormente a Pitchfork por haberseles escapado de manos: por eso nadie tenía idea quienes eran cuando veian su nombre al lado de the Flaming Lips en el cover de Pink Floyd. Prejuiciosamente, nadie podía esperar un disco que no contara por lo menos un poco con un grado de experimentación y space rock mínimo.

El disco empieza con "the Sea is On Fire", y una ráfaga helada de Pink Floydismo nos pega en la cara, causante de prestarle mucha atención aunque se quiera. Una tremenda intruducción eleva las expectativas de estar escuchando una de las promesas menos reconocidas de los '00s, un punto de vista que se mantiene a lo largo del disco un poco más desinflada. Es más: en la mitad del disco nos encontramos con una instrumental que cumple la misma función que "On the Run" de the Dark Side of the Moon (canción que también tuvieron que coverear para la colaboración).

Es por eso que si bien la musicalización no podría estar mejor, Stardeath and White Dwarfs se encargan de casi arruinar el ambiente psicodélico de cada canción que venian acumulando con un par de estribillos fáciles a lo "tu turutururu turu", que dan casi arcadas vieniendo de una voz tan aguda como la de Dennis Coyne. The Birth sirve como una alusión a cómo se lo recuerda a Pink Floyd con toda su psicodelía (que de psicodélicos no les quedó nada), y un par de canciones escritas capaz con la esperanza de atraer a un público no tan familiarizado con la experimentación y los paisajes que el género maneja.

Terminado el disco, quedan las ganas de escuchar un Stardeath and White Dwarfs más maduros, con un sonido más definido de lo que se escucha en este primer disco (que ya queda bastante concreto), sin miedo de experimentar por su cuenta y alejandose de ser la sombra de the Flaming Lips (aunque si no fuera por sus colaboración y su relación, sería muy raro compararlos). Hasta que saquen un nuevo disco, nos quedamos con los órganos, los bajos electrónicamente distorsionados, y un disco "atrevido" a medias.

#341 - Stardeath and White Dwarfs (2009)

What Did You Expect from the Vaccines?

Desde Londres aparece el cuarteto the Vaccines, haciendo furor en su isla natal, y esperando a lanzar su primer disco en Estados Unidos para pegarla también. Están en boca de todos, con nombres imbéciles como 'los nuevos Arctic Monkeys' o 'el regreso de the Jesus & Mary Chain'. La verdad que aunque les falte mucho para que cualquier comparación con alguna de estas bandas sea válida, el hype industrial contagioso nos tiene a todos bailando al compás de the Vaccines.

Con sonidos familiares a los Ramones, toques noise surf y un poco de Beach Boys con raíces en el rock de los '50s; la banda venía creando mucho barullo cuando firmaron con Columbia aunque se esperaba que el primer disco sea un asco. Sin embargo, se puede decir que "Post-Break Up Sex" fue lo que calmó a los haters, consagrandose como uno de los temas del año de una de las bandas del año. Sin embargo, the Vaccines tiene mucho más que ofrecer aparte de unos riffs y unos estribillos pegadizos: si bien se la puede comparar mucho con las bandas británicas y americanas británizadas de principios de los '00s, la producción del disco trata de actualizar ese sonido con reverbs en las voces y las guitarras, detalles que tanto nos acostumbramos de escuchar de bandas de finales de los '00s (Best Coast, Real Estate, por nombrar algunas).

La mejor manera de disfrutar de este primer disco, es respondiendo a esa pregunta con la verdad: no se esperaba nada. No definen las bases de un nuevo género ni llevan su sonido por caminos nunca antes recorridos, pero difícilmente podramos recordar un disco debút británico que haya generado tanta expectativa sin nombrar a los grandes contemporáneos de the Libertines, los Arctic Monkeys, o the Wombats. Todas estas bandas pudieron sacarse la etiqueta hype de encima, hay que ver si the Vaccines son capaz de lo mismo.

#340 - The Vaccines (2011)

Friday, March 25, 2011

The Flaming Lips with Neon Indian

Unos meses atras Wayne Coyne, cantante de the Flaming Lips, había mostrado un par de videos via Twitter en el que se lo escuchaba experimentando y ensayando con Alan Palomo, cerebro de Neon Indian. Entre pedales ruidosos y teclados distorsionados, se hiso saber que iban a sacar un EP juntos con lo que habían grabado en esas sesiones. De a poco iban apareciendo videos y fotos del proceso de grabación y elaboración del vinilo con el arte de tapa y todo lo demás.

Cuenta la leyenda que ayer, el mismo Coyne manejó hasta una de las disquerias más importantes de Oklahoma, y repartió varios discos (ya agotados), y lo mismo pasó en Dallas, y hace unos minutos en Austin. No tardó mucho en filtrarse el EP, aunque muy poco se sabe del arte de tapa y demás. La colaboración cuenta con cuatro canciones que están dando de mucho de que hablar en varias páginas. Con un sonido que sigue la linea de renovación que significó Embryonic, el EP es una pequeña obra de arte para los que no tardaron en apropiarse de las líneas de bajo repetitivas y las guitarras a lo Dobly Digital Surround que hacen temas instrumentales de 8 minutos y medio como Alan's Theremin, un viaje lleno de matices.

En poco menos de una semana la banda de Oklahoma cruza la cordillera para tocar en el GEBA en un recital con unas expectativas infinitas lleno de lasers, pelotas gigantes, y papelitos hasta por el . Se sabe también que no falta mucho para que the Flaming Lips saquen por su cuenta una calavera hecha de gomitas comestibles, que hay que comersela hasta llegar al cerebro donde va haber un USB con tres o cuatro nuevas canciones de la banda. Sin palabras.

#339 - The Flaming Lips & Neon Indian (2011)